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Científicos de la Universidad de California en San Francisco trataron con éxito a un paciente de depresión grave al implantar un dispositivo cerebral

La depresión es uno de los padecimientos más difíciles de tratar, es por ello por lo que científicos de la Universidad de California en San Francisco desarrollaron un sistema que trata este padecimiento con gran éxito.

Un grupo de médicos explicó que la depresión grave se puede tratar al implantar en el cráneo un dispositivo cerebral de detección y estimulación cerebral profunda.

De esta manera se podrá intervenir en el circuito cerebral específico implicado en los patrones depresivos. Así se ayudaría a mejorar el estado de ánimo del paciente.

dispositivo cerebral

Reportes destacan que se descubrió un biomarcador neuronal, después se personalizó un nuevo dispositivo de estimulación cerebral profunda para que solo responda cuando reconozca ese patrón.

El dispositivo estimula una zona concreta del circuito cerebral, creando una terapia inmediata y personalizada para el paciente.

Para que responda a casa paciente se colocó uno de los “cables de electrodos del dispositivo en la zona del cerebro. Donde el equipo había encontrado el biomarcador. Y el otro cable en la región del circuito de la depresión de Sarah, donde la estimulación aliviaba mejor sus síntomas de ánimo”.

El primer electrodo controla la actividad y cuando detectaba el biomarcador enviaba una señal a otro electrodo para que suministrará una pequeña dosis de electricidad que provoca un cambio en la actividad cerebral.

«Hemos desarrollado un enfoque de medicina de precisión que ha controlado con éxito la depresión resistente al tratamiento de nuestra paciente identificando. Y modulando el circuito de su cerebro que está asociado de forma exclusiva con sus síntomas», explicó Andrew Krystal, profesor de Psiquiatría.

Katherine Scangos, autora principal del estudio, destacó que todavía falta mucho trabajo por hacer, pues se espera implantar el dispositivo cerebral en más pacientes.

«Tenemos que ver cómo varían estos circuitos entre los pacientes y repetir este trabajo varias veces. Y tenemos que ver si el biomarcador o el circuito cerebral de un individuo cambia con el tiempo a medida que el tratamiento continúa»

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